En qué fijarse para saber si un aire acondicionado es eficiente.

La respuesta es en los índices SEER (Seasonal Energy Effiency Ratio o escala de verano) y SCOP (Seasonal Coefficient of Performance o escala de invierno), puesto que son los que calculan el rendimiento de un equipo en modo refrigeración o calefacción, respectivamente. Y, en función de estos valores, el aparato recibe una calificación u otra: A+++, A++, A+, A, B, C, D, E, F, G. Siendo A+++ la más eficiente y G, la que menos.

 

Hoy en día, los índices EER y COP no se consideran fiables, puesto que, gracias a la tecnología INVERTER, las máquinas son capaces de trabajar a diferentes cargas parciales, ajustándose a las necesidades del momento y siendo aún más eficientes. Una vez alcanzada la temperatura deseada (o cuando la diferencia entre esta y la real es pequeña), el compresor reduce la velocidad porque no necesita tanta energía y, por consiguiente, consume menos.

Además de por el tema de trabajar al 100 % de su capacidad, estos índices quedaron también obsoletos porque no tenían en cuenta otros tipos de consumo como, por ejemplo, el del stand-by.

Todo esto hizo que fuera necesario cambiar la forma de calcular la eficiencia de los aparatos de aire acondicionado y es ahí cuando entran en acción las escalas SEER y SCOP. Ambos se usan para calcular el rendimiento de los aparatos, solo que se les asigna un número de horas a diferentes temperaturas en vez de trabajando al 100 % constantemente.