¿Cómo funciona un techo radiante?

¿Cómo funciona un techo radiante?

Si no se conoce el sistema, suele ser habitual el tener que insistir un poco sobre la idea de que, en los sistemas de techo radiante, el calor se transfiere por radiación. Así, explica:

En “modo calefacción”: la convección es nula, y por ello el aire no presenta diferentes temperaturas a diferentes alturas. Por lo tanto, no habrá convección, con su molesto moviento de aire (a tener en cuenta si queremos evitar tener flotando en el ambiente partículas de polvo que puedan provocar alergias), ni tampoco existe una estratificación del calor que pueda generar disconfort. La temperatura de la estancia permanece prácticamente uniforme en todas las alturas.

En “modo refrescamiento”: el confort también es fabuloso. La climatización radiante ayuda al equilibrio de temperaturas entre los diferentes paramentos. Estos poseerán unos valores muy homogéneos. Y aunque en este caso, el movimiento de aire es prácticamente inapreciable, sí es cierto que puede existir una leve convección, similar a la que ocurre en los suelos radiantes en modo calefacción y que resulta tan agradable, pero en sentido contrario, de arriba hacia abajo.

¿Dónde se puede instalar techo radiante?

Una vez mostradas algunas de las características que diferencian esta forma de climatizar, se detallan las aplicaciones en las que merece la pena el plantearse realizar este tipo de instalación así como sus argumentos:

Edificios de uso terciario

  • Salubridad
  • Minimo consumo
  • Escaso mantenimiento

Edificios de uso residencial

  • Máximo confort
  • Escasa inercia térmica (especialmente para segundas residencias o con un uso esporádico y poco continuado.

Rehabilitación

  • Rapidez de instalación .
  • El hecho de ser una ”obra seca”, no retrasa el resto de trabajos de la rehabilitación con tiempos de secado extras.