Elegir el sistema de calefacción adecuado es una de las decisiones más importantes a la hora de mejorar el confort del hogar y reducir la factura energética. En la actualidad, existen diversas alternativas que ofrecen ventajas muy diferenciadas, desde las tradicionales calderas de gas hasta tecnologías más eficientes como la aerotermia o el suelo radiante. En este artículo analizamos los tipos de calefacción más utilizados, sus beneficios, costes y cuándo conviene elegir cada uno.
Calefacción de gas
¿En qué consiste?
La calefacción de gas es uno de los sistemas más extendidos en España. Funciona mediante una caldera que calienta agua y la distribuye por radiadores o suelo radiante.
Ventajas
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Energía constante y fiable
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Instalación económica en viviendas con conexión a red de gas
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Mayor potencia calorífica
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Ideal para climas fríos
Desventajas
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Precio del gas sujeto a variaciones
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Emite CO₂, menor sostenibilidad
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Requiere mantenimiento anual obligatorio
¿Para quién es recomendable?
Es una buena opción para pisos o viviendas urbanas ya conectadas al suministro de gas, sobre todo en regiones con temperaturas bajas en invierno.
Aerotermia: eficiencia y sostenibilidad
¿Qué es la aerotermia?
La aerotermia es una tecnología renovable que aprovecha la energía del aire exterior para generar calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria. Funciona mediante una bomba de calor de alta eficiencia.
Principales ventajas
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Ahorro energético de hasta un 70% frente al gas
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Energía limpia con bajas emisiones
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Calienta y enfría el hogar
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Alta durabilidad y mantenimiento reducido
Inconvenientes
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Inversión inicial elevada
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Requiere espacio para la unidad exterior
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Rinde menos en climas muy fríos si no se combina con apoyo adicional
¿Cuándo elegir aerotermia?
Es perfecta para viviendas unifamiliares o reformas integrales donde se busca un sistema eficiente, sostenible y de consumo reducido durante todo el año.
Suelo radiante: confort total
¿Cómo funciona?
El suelo radiante distribuye el calor mediante tuberías o cables eléctricos situados bajo el pavimento. Emite calor uniforme desde el suelo hacia arriba, creando una sensación agradable en toda la estancia.
Ventajas destacadas
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Máximo confort térmico
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Alta eficiencia energética, especialmente con aerotermia
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Invisible: no ocupa espacio como los radiadores
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Recomendable para viviendas grandes o con techos altos
Puntos a tener en cuenta
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Instalación costosa y más compleja
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No es recomendable en reformas pequeñas, ya que requiere obra
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Tiempo de respuesta más lento para calentar
¿Qué tipo de usuario lo valora más?
Aquellos que buscan la mayor eficiencia y comodidad a largo plazo, y están dispuestos a invertir en una instalación con obra.
¿Cuál es la mejor opción para tu casa?
La elección dependerá de varios factores:
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Ubicación y clima: para zonas frías, el gas sigue siendo práctico; la aerotermia también puede funcionar muy bien si está bien dimensionada.
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Tipo de vivienda: la aerotermia y el suelo radiante brillan en viviendas unifamiliares o de obra nueva.
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Presupuesto: el gas requiere menos inversión inicial, pero a largo plazo el ahorro de la aerotermia puede compensar el gasto.
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Sostenibilidad: las tecnologías renovables son ya la apuesta presente y futura.
Si se busca la máxima eficiencia y confort, la combinación de aerotermia + suelo radiante se ha convertido en la más recomendada.